Mujeres Infinitas por Maribel Domínguez
Medina del Ríoseco,Valladolid 1450 – Torrijos, Toledo 1529
La historia de esta mujer me parece muy interesante y digna de mención. Primero porque siendo una dama de la corte de Isabel la Católica, su generosidad y humanidad la llevó a hacer labores de enfermera en la batalla de Granada. Después porque su cuerpo se conserva incorrupto, fenómeno inexplicable que ocurre a veces en los cadáveres y que mucha gente lo atribuye a una acción divina. Se la conocía como “la loca del Sacramento”, ya que dedicó toda su vida a la práctica de la caridad y a fundar cofradías donde rendir culto al sacramento. En lugar de ensalzar o valorar la dedicación de esta mujer, se la tacha de loca. Injusto, ¿no? Reflexionemos sobre si otras personas religiosas, de órdenes o no, que han dedicado su vida a lo mismo, han pasado a la historia con este apelativo.

Teresa era una dama de la nobleza castellana, nacida en el año 1450 en Medina de Rioseco en Valladolid, descendiente directo del rey Alfonso XI y prima del rey Fernando el Católico. Era hija natural del Almirante de Castilla. Su madre, María de Alvarado, murió al poco tiempo de nacer ella. Fue criada por su abuela paterna, Teresa de Quiñones, en un monasterio franciscano, de ahí su dedicación a la caridad y a la religiosidad.
Fue una mujer de gran belleza. Participó con su abuela en la procesión del jueves santo en su pueblo natal. Iba tan bien vestida y ataviada y era tan bella, que los lugareños decían que la misma virgen María había estado en la procesión, acompañada de Santa Ana. Se casó con un caballero muy importante de la corte de los Reyes Católicos, llamado Gutierre de Cárdenas, que había sido, entre otros cargos, alcalde de Toledo y Contador Mayor.
Teresa estaba muy unida a la reina Isabel la Católica. Hizo labores de enfermera en la batalla de Granada en el hospital de la Santa Fe. Realizó los trabajos más duros y repulsivos, atendiendo a los enfermos, asistiendo a los inválidos de guerra y dando de comer a los más pobres. En 1503 Teresa quedó viuda. Renunció a todo el lujo y bienestar de la corte, para irse a la localidad de Torrijos en Toledo. Donó todos sus bienes a la caridad. Pero antes, fundó un colegio de huérfanas en el que ella misma trabajaba, y un colegio de mozos, antecedente de las cofradías del santísimo sacramento que se extendieron por toda Europa e incluso a América. Aprovechando su descendencia real, consigue una bula papal del papa Julio II, que curiosamente es quien la apoda como “la loca del sacramento”, a mi juicio, apodo peyorativo y fuera de lugar, viniendo de toda una institución eclesiástica. La bula le permite poder fundar cofradías para rendir el culto al sacramento.

A ella se debe la fundación de la Hermandad del Santísimo Sacramento de Torrijos, que fue la primera en España. También se le debe la construcción de la Colegiata de Torrijos en honor del Santísimo Sacramento, así como la fundación del convento de la Concepción, tanto en Torrijos como en otras poblaciones, y de dos hospitales, Consolación y Santísima Trinidad.
Murió a la avanzada edad de 79 años en 1529. Su cuerpo incorrupto descansa en el convento de la Concepción de Torrijos. Se la intentó canonizar en 1920. También en 2001 se inició un proceso de beatificación y canonización. En 2023 el papa Francisco la nombra “venerable”, título que concede la iglesia católica a aquellas personas que han muerto con fama de santidad, añadiendo el hecho de su cuerpo incorrupto.