Glamour campechano

Entrega de Premios CYGNUS

Iba yo con otra idea. Mejor dicho, con otras expectativas. Poquita fe había en poder hacer algo más que unas cuantas fotos y recibir un saludo de alguno de los premiados. Culpa de un imaginario que nos hemos creado los simples mortales, convirtiendo en poco más que dioses a personas que en realidad, habrá excepciones, son gente normal esperando que así se les trate. Como decía Julia Roberts en Notting Hill, “sólo soy una chica, de pie frente a un chico, pidiéndole que la ame”. Clara Lago fue muy simpática conmigo, pero, desgraciadamente, a tanto no llegó la cosa.

Los premios CYGNUS, nacidos de los encuentros de cine solidario y de valores, otorgan cada año sus galardones a aquellos que dentro de la industria se han distinguido en ese aspecto. Un marco incomparable para las fotos y las entrevistas, el patio trilingüe de la Universidad Cisneriana, un lugar inmejorable para la ceremonia, el Paraninfo, y un espacio perfecto para el cocktail, lo que de verdad importa, el Museo de Arte Iberoamericano de la CRAI, y no lo digo por el jamón, los canapés y la cerveza, que también. Pero se quedan en segundo plano. Poder conversar con Jon Arias sobre la sostenibilidad ecológica de los rodajes y sobre lo mal que lo está pasando esta temporada el Athletic, invitado está a nuestra peña en Koslada. Debatir con Risto Mejide, sí, aunque no os lo creáis, un tipo simpático e interesante, sobre el premio Planeta y si lo dan antes o después de escribir el libro. Y charlar entre trago y trago con parte del equipo de Poquita fe, que rato de risas con Pepón Montero, alias David Trueba, olvidados por la mayoría de la gente, porque como ellos mismos dicen, “nosotros no somos famosos”, sobre lo mucho que me ha gustado su serie, esperando como agua de mayo la tercera temporada me tienen. Pues eso, como si tengo que estar con el estómago vacío, que no fue el caso.

¿Los galardonados? No todos acudieron, otras obligaciones seguramente se lo impidieron. Que pensaran que el premio no tenía el suficiente prestigio me extraña que fuera el motivo. No en vano por aquí han pasado nombres tan reconocidos como Karra Elejalde, Enrique Cerezo, Antonio Resines, Ara Malikian, Edu Soto o Luis Cobos entre muchos otros. Y es lo lógico, y necesario. El cine y la televisión no pueden ser sólo entretenimiento, que también, la diversión en sí misma no tiene nada de malo. Pero es su responsabilidad también educar en valores, los universales, los que deberíamos tener todos, sin entrar en cuestiones morales o políticas. Hay formas de comportarse con el mundo y con el prójimo que deberían ser innegociables. Y el arte tiene mucho que decir en esto. Llegar a nuestras mentes, y a nuestros corazones, reflexionando sobre la realidad que vivimos, criticándola cuando sea necesario, sin mirarse al ombligo dándole la espalda a un mundo que no debería serle ajeno. Está genial reírse con Top Secret o Aterriza como puedas, o pasar un poco de miedo con Viernes 13, al que le guste, yo me cago por la pata abajo, pero de vez en cuando está bien ver cosas que nos inviten a reflexionar, porque si no nos arriesgamos a instalar nuestra conciencia en una materialidad que, por mucho que nos lo vendan, no existe. No es incompatible con divertirse, hay grandes ejemplos, ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú o Tiempos modernos, por poner sólo un par de ellos.

Espero que los Premios CYGNUS, que por cierto significa cisne en latín, homenaje directo Cisneros, duren muchos años. Le dan prestigio a nuestra ciudad, y a mí, intentaré no faltar a futuras galas, la oportunidad de conocer a gente muy interesante y de tomarme unos vinos por la cara. Todos los actores, actrices, guionistas y productores con los que hablé habían trabajado aquí en alguna ocasión en un rodaje. Y todos guardaban un grato recuerdo y estaban deseando volver a hacerlo. Normal, por muchos motivos. ¿Uno en concreto? Que estas calles las pisaron Kirk Douglas y Tony Curtis cuando rodaron Espartaco. Razón de peso, pura Historia del cine

Algunas fotos de la entrega de premios

*Fotos facilitadas por la organización